Descubriendo una nueva corriente

Por Von Clapton

 

En el afán por encontrar nuevas opciones de literatura como alternativa a las ya establecidas con un costo comercial, por demás alto, se puede encontrar en la red una serie de foros y páginas que se dedican a difundir e incentivar la creación de historias que son cada vez más ricas en su narrativa y con circunstancias, ya sea semejantes o diferentes a las ideas que ayudaron a concebirlas, llamadas fanfiction.

 

Para la mayoría de los internautas que dan con lugares así se encuentran con historias alternas a la trama original y/o continuación de las mismas que no han llegado a cristalizarse por parte de sus realizadores originales, y que merecen un espacio en la atención del lector que gusta de imaginar el “¿qué pasaría si?”.

 

Hay diversas formas de contar historias y dentro de ellas el fanfiction es relativamente una corriente nueva, pero muy difundida y, contradictoriamente, oculta.

 

Desde la perspectiva del lector que apenas se introduce en este ámbito, la mayor intriga y peculiaridad que engancha, y hace continuar leyendo, es cómo gente —sin intereses comerciales— tienen talento para plasmar mundos alternos a las historias que ya antes se han contado y son parte de la cultura popular.

 

Es de admirar como estas historias se han adaptado a formas y estilos narrativos para abarcar al publico de todas las edades, de maneras que no se tenían previstas o visualizadas, pasando de historias oscuras a menos densas, algunas descafeinadas y hasta suaves, con un tratamiento más óptimo para una audiencia más joven —en el caso de Batman en el cómic o Ranma ½ en el manga— o a la inversa, donde historias “simples” pasan a ser verdaderas tramas complejas, como Yu Gi Oh! o Bob Esponja.

 

Tal vez esa sea la parte más difícil de entender como lector neófito y no tan nuevo: para los que están más familiarizados con la historia original es chocante leer una variante de ella donde todo indica que los autores no logran captar la esencia de la historia —evidenciando que no conocen las circunstancias y a los personajes involucrados—, resultando un escrito bastante diferente a lo que se conoce y esperaba, llegando a ser decepcionante. Ello ha molestado a más de un seguidor, siendo motivo de quejas, descontentos y hasta foros dedicados a evaluar y clasificar a los fanfiction.

 

Contradictoriamente, es esta misma tergiversación la que ayuda a que estas realidades crezcan y se enriquezcan.

 

Un magnífico ejemplo de ello es Batman, el cual se ha tratado en forma que la historia ha cambiado con perfiles que van desde el millonario excéntrico y de mundo a un fanático del control sádico, capaz de convertirse en el personaje más oscuro con la finalidad de atrapar y derrotar a quien él cree es una amenaza; en cambio, le queda el hilo que no debe cruzar: la falsa moral de no matar, ¿por qué falsa?, porque transgrede tantas leyes como la persona a la que persigue, todo por lo que él cataloga un bien común.

 

Así pues, el lector se encuentra con héroes en hazañas más monumentales, con estragos cada vez más grandes para los que creen proteger. Igualmente, se topa con personajes que no tienen por objetivo el salvar a nadie, una moral implícita o un código a seguir, mas al final terminan por conseguir proezas más grandes que los héroes dedicados a ello, son llamados antihéroes y cada vez que se les lee también transgreden leyes, pero de manera que influyen en sus conveniencias, como Spawn, Darkness o Witchblade en los cómics oscuros o personajes secundarios en Sakura o Full Metal Alchemist en el manga/anime.

 

Al tratar estos personajes, el autor de fanfiction tiende a olvidar que la psicología tiene un factor fundamental en su accionar, dándoles una multi-valencia que necesita ser explicada durante la historia a contar o que muchas veces es motivo de una historia propia.

 

Todos estos personajes (héroes, antihéroes, héroes oscuros, personajes secundarios, etcétera), que son el motivo para seguir una historia son los que hacen casi imposible el contar una sola y simple trama, son los que hacen que haya disgustos por adaptaciones que ponen los cabellos de punta.

 

Sin embargo, son detalles que deberían quedar de lado y centrarse en la forma en que los aficionados cuentan su versión, con la posibilidad de que ésta bien podría tomar el lugar de la historia original.

 

Aprender a disfrutar del fanfiction, de manera que no se compare la trama que ya se conoce con la que se pretende contar, es una perspectiva que funciona en el sentido de darle holgura a una trama con características nuevas y una dinámica diferente. Creando vertientes e ideas originales, instando y atreviendo al autor a seguir escribiendo —con el empuje correcto, la tenacidad y disciplina de un samurái se puede transformar el fic en una invaluable historia—. Asimismo, el lector se daría la oportunidad de hacerse una visión propia del mundo al que pertenecen sus historias favoritas y que a menudo son escape de la vida cotidiana.

 

Leer por el placer de leer y por la aventura de descubrir nuevas maneras de percibir un mismo fenómeno, sin importar la vertiente que tome cada historia y los personajes que se quieran encarnar, es interesante, enriquecedor y hasta una muestra de tolerancia y respeto a la expresión del otro; así se complementan las perspectivas que conforman la sabiduría y la cultura basadas en un género literario nuevo y lleno de propuestas que se saborean sin gran inversión monetaria, solo se necesita de tiempo e imaginación.